¿Por qué los alimentos naturales son mejores que los ultraprocesados?

La calidad del alimento, un pilar de la salud
Hoy quiero contarte por qué los alimentos naturales son mejores que los alimentos ultraprocesados y cómo mejorar la alimentación de tu mejor amigo.
Desde hace mucho tiempo, los humanos hemos creído (y luego comprobado) que los alimentos son un pilar fundamental de la salud, y que con ellos podemos no solo mantenernos sanos, sino también controlar e incluso ayudar a revertir enfermedades de todo tipo. Ya lo decía Hipócrates:
«Que tu medicina sea tu alimento, y el alimento tu medicina».
— Hipócrates
La calidad y el tipo de alimentos que comemos no solo influyen en cómo se realizan todos nuestros procesos metabólicos (hablando de mamíferos y seres vivos en general), sino que existen relaciones estrechas entre la microbiota que tenemos (las «bacterias benéficas») e incluso la manera en que nuestros genes se expresan y cambian para favorecer o desfavorecer determinadas enfermedades: algo que hoy llamamos nutrigenómica y nutrigenética. Mientras mejor sea la calidad del alimento, más posibilidades tenemos de que nuestra unidad funcional como seres vivos —la célula— se exprese correctamente y transmita la información genética correcta a la siguiente generación, recordando que un mal funcionamiento en este proceso puede repercutir en el mal funcionamiento de diversos órganos y sistemas, e incluso en el desarrollo de tumoraciones cancerosas.
¿Qué hace que un alimento sea «de calidad»?
Describir un «alimento de calidad» es un tanto complicado. No es mi intención desprestigiar a los piensos y las croquetas: mi objetivo es destacar los beneficios que ofrecen los alimentos frescos.
El procesamiento térmico, los AGE’s y la «metaflamación»
Durante los procesos térmicos —incluida la cocción básica que hacemos en casa— los alimentos tienden a generar compuestos llamados «productos de glicación avanzada» (PGA, o AGE’s en inglés).
Los AGE’s producen reacciones químicas que reagrupan las moléculas de proteínas y azúcares, generando grandes cantidades de glicotoxinas. Ahí se compromete el sistema inmune y se genera un fenómeno llamado «metaflamación».
Al ser un fenómeno de inflamación exagerado, también se generan radicales libres. Al principio, cuando somos cachorros o jóvenes, tenemos capacidad de lidiar con este «estrés oxidativo», pero cuanto mayores nos hacemos, más difícil es lidiar con este tipo de estrés, por lo que la calidad y eficiencia de nuestras células comienza a decrecer.
Estos AGE’s también pueden generarse de manera interna en el cuerpo; sin embargo, disminuir los aportes que hacemos a través de la comida puede ser un gran comienzo para reducir estos compuestos en la sangre, que llevan a enfermedades crónico-degenerativas, y así ayudar a que tu perro o gato tenga una vejez digna.
El proceso de fabricación de alimentos (ya sean latas o extrudados) se basa en cantidades y reacciones exageradas de procesos térmicos. Diversos estudios han comprobado que estos alimentos —tanto en perros como en humanos— producen una cantidad exagerada de AGE’s.

La calidad de los ingredientes también cuenta
Muchas veces la calidad de los alimentos no es la mejor: pueden existir subproductos de mala calidad como ingredientes, y en muchos casos los ingredientes principales son subproductos secundarios de las industrias alimentarias para humanos, por lo que su calidad se ve afectada por su origen.
No es de extrañar que los alimentos más valorados en la industria suelan ser los que provienen, por ejemplo, de cultivos orgánicos (donde no hay compuestos agroquímicos que también pueden repercutir en nuestra salud), o de carnes y productos de origen animal libres de antibióticos, o provenientes de animales de libre pastoreo (donde las condiciones de salud de los animales son mucho mejores y, por tanto, también lo son el bienestar animal y la calidad final del producto).
Si quieres saber exactamente qué contiene un ultraprocesado y por qué esos subproductos de baja calidad preocupan —desde el procesamiento hasta los contaminantes que puede arrastrar—, en ALTEF lo desarrollamos en detalle en ¿Qué es una dieta cruda biológicamente apropiada?.
En concreto: entre más cuidemos la procedencia de los alimentos que consumimos —ya sea de origen animal o vegetal— así como su procesamiento (no basta con que el origen sea bueno, el proceso también importa), más beneficios tendremos a nivel de salud. No solo basta con tener «cantidad» de vida, sino una calidad real en la que podamos mantenernos libres de enfermedades.
Consejos prácticos para mejorar la alimentación de tu compañero
A estas alturas seguramente te interesan más las soluciones que los problemas planteados, así que aquí van algunos consejos que os ayudarán, a ti y a tu compañero peludo, a mantenerse saludables a largo plazo.
1. Alimenta con la mejor calidad que puedas
Sé que muchas veces alimentar con comida de calidad puede parecer un lujo, pero tienes varias opciones para enriquecer los platillos de tu compañero, de mayor a menor nivel de compromiso:
- Dieta 100 % fresca y bien balanceada, que cubra todos sus requerimientos: es la mejor opción para empezar. Entre mejor sea el origen de la materia prima, mejor.
- Dieta 50 %-50 %, si la primera opción no es viable por tiempo, dinero o esfuerzo.
- Croquetas enriquecidas con vegetales de alto potencial antioxidante —arándanos, moras, brócoli, brotes de brócoli, col, coliflor, zanahorias, guayabas, etc.— si la alimentación natural no es una opción en absoluto. Entre más variedad, mejor, porque así la microbiota estará mucho más nutrida.
- Croquetas de la mejor calidad que puedas adquirir, si no te es posible agregar alimentos con potencial antioxidante.
2. Camina con tu perro y ejercita a tu compañero todos los días
Esto favorece un peso óptimo, mejoras en la circulación sanguínea y en el sistema inmunológico. En el caso de los gatos, la actividad física llega mejor a través de sesiones cortas de juego y enriquecimiento ambiental.
3. Cuida su peso
Mantener a tu perro o gato en su peso ideal es también una forma de promover estados menos inflamatorios, así que cuidar el peso y el racionamiento de la comida es clave para tener un compañero longevo.

Cuánto puedes ganar cuidando la calidad del alimento
Según la experiencia clínica de la autora, la calidad del alimento influye muchísimo y puede extender la vida de tu compañero (y la tuya) entre 3 y 5 años más. Por supuesto, realiza siempre chequeos anuales para determinar su mejor perfil de nutrientes, y asesórate con un profesional si tienes dudas o quieres profundizar en las necesidades de tu compañero.
En la nutrición influyen varias cosas:
- La calidad del alimento.
- La cantidad del alimento.
- El perfil óptimo de nutrientes para el individuo que tenemos frente a nosotros.
- Los alimentos funcionales.
Esto es lo precioso de la nutrición clínica: nos acompaña siempre en la prevención, la curación y los cuidados paliativos.
Escala ALTEF para valorar la calidad de la alimentación
Esta es la escala que uso en consulta para ayudar a priorizar y mejorar, paso a paso, la alimentación y calidad de vida de perros y gatos. No siempre podemos estar hasta arriba, y eso está bien: siempre podemos intentar subir un peldaño. Con subir un peldaño ya estamos repercutiendo de forma enorme y favorable en la salud de nuestro mejor amigo.
| Nivel | Tipo de alimentación |
|---|---|
| 1 (el mejor) | Alimentos frescos, crudos o cocidos, balanceados acorde a NRC/AAFCO/FEDIAF, enfocados en el paciente de manera individual, con alimentos funcionales, ricos en antioxidantes y orgánicos. |
| 2 | Alimentos frescos, crudos o cocidos, balanceados acorde a NRC/AAFCO/FEDIAF, enfocados en el paciente de manera individual, con alimentos funcionales y ricos en antioxidantes. |
| 3 | Alimentos frescos, crudos o cocidos, balanceados acorde a NRC/AAFCO/FEDIAF de manera general, con alimentos funcionales y ricos en antioxidantes. |
| 4 | Alimentos frescos, crudos o cocidos, balanceados acorde a NRC/AAFCO/FEDIAF. |
| 5 | Alimentos frescos, crudos o cocidos, combinados con croquetas premium. |
| 6 | Croquetas premium. |
| 7 (el menos recomendable) | Croquetas de mala calidad y alimentos naturales mal balanceados. |
Sobre la autora
MVZ. Dip. Samantha Rosales Plata. Médica Veterinaria Zootecnista egresada de la Universidad Nacional Autónoma de México. Docente en mentorías internacionales exclusivas para veterinarios, donde enseña formulación para perros sanos y con patologías a médicos veterinarios de distintos países. Ha dedicado su práctica profesional, de manera formal, a la formulación de dietas para perros y gatos sanos y con patologías en consultoría privada. Además, desde 2017 dirige su propia planta productora de alimentos naturales «NUCCI – Nutrición Canina», donde formula dietas comerciales para diferentes perfiles de perros y gatos.
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