¿Qué es una dieta cruda biológicamente apropiada?

Una alimentación basada en la biología del perro y el gato
Es una forma de alimentación de animales de compañía basada en ingredientes crudos acordes a la «naturaleza carnívora adaptativa» de los perros, o a la «naturaleza carnívora estricta» de los gatos.
Se fundamenta en la gran similitud genética (99.98%) existente entre el ADN mitocondrial de los perros y sus parientes más cercanos, los lobos. En contraste, los lobos difieren del coyote en 4% de la secuencia de ADN mitocondrial.
Del lobo al perro: una historia evolutiva
En sus inicios, hace 500.000 años, los lobos fueron atraídos a los campamentos humanos por los desechos generados, lo que los llevaría al desarrollo de una relación comensal no deliberada. La divergencia entre lobos y perros ocurrió hace 135.000 años; sin embargo, los registros arqueológicos sugieren que los primeros perros domésticos (diferenciados por proporciones craneales, tamaño, posición y patologías dentales) aparecieron en el Medio Oriente o Europa central hace 14.000 a 15.000 años, debido a cambios asociados con sociedades humanas más sedentarias. Con el establecimiento de la agricultura, los perros introdujeron almidón en sus dietas, un paso diferenciador en su evolución desde los lobos. Esto además generó un incremento en el número de copias de AMY2B, el gen que codifica para la amilasa pancreática, incrementando la capacidad de digestión y utilización de los almidones.
Finalmente, las «razas» (más de 400), enfocadas en requerimientos estéticos, comportamentales y funciones específicas dentro de la sociedad humana, surgieron hace 150-200 años. Lastimosamente, la extrema selección artificial aplicada incrementó drásticamente los alelos deletéreos (asociados a enfermedad), generando el llamado «costo de la domesticación» en las razas.
¿Pueden los perros comer de esta manera?
La dieta natural del lobo, en números
La ecología del lobo indica que era carnívoro, alimentándose principalmente de jabalíes, alces, ciervos y, en menor medida, liebres, castores, pequeños roedores, reptiles, insectos y pescado, consumiendo una cantidad mínima de plantas (aproximadamente 3% del alimento) y algunas frutas como moras azules, fresas, frambuesas, nueces, manzanas, peras y zarzamoras. El contenido de humedad de sus dietas era en promedio 62%, con 67.2% de proteína, 24.9% de grasa, 6.4% de ceniza y 1.4% de carbohidratos en materia seca.
| Componente | % en materia seca |
|---|---|
| Humedad | 62% |
| Proteína | 67.2% |
| Grasa | 24.9% |
| Ceniza | 6.4% |
| Carbohidratos | 1.4% |
Aunque los perros actuales ya no parecen lobos, son considerados una subespecie de los mismos, pues todavía pueden reproducirse con ellos y generar crías fértiles. El genoma de los perros actuales es producto de la presión de selección sobre su ancestro el lobo, derivado del consumo de desechos vegetales y animales obtenidos de campamentos humanos cuando estos se volvieron sedentarios e iniciaron la agricultura.
Los genes que cambiaron con la domesticación
Las principales modificaciones que ocurrieron durante la domesticación fueron en los genes AMY2B, MGAM y SGLT1, involucrados en la digestión de carbohidratos y la captación de glucosa. Sin embargo, el incremento en el número de copias de AMY2B no es constante entre todas las razas (por ejemplo, los salukis tienen 29 copias, mientras que huskies y dingos tienen 4); depende en gran medida de si la raza se desarrolló alrededor de poblaciones cazadoras o agrarias. Cuando se les da la opción de elegir, el perfil de macronutrientes por aporte energético —es decir, qué porcentaje de las calorías proviene de proteína, grasa y carbohidrato— seleccionado por lobos es muy diferente del seleccionado por perros de diferentes razas:
| Macronutriente | Lobos | Perros |
|---|---|---|
| Proteína | 54% | 30% |
| Grasa | 45% | 63% |
| Carbohidratos | 1% | 7% |
La distribución elegida por perros es altamente indicativa de una ascendencia carnívora. Además, teniendo en cuenta que el contenido de grasa de los mamíferos aumenta con el tamaño de la especie (por ejemplo, más grasa en reses que en ratones), es fácil concluir, de acuerdo con las principales presas de los lobos, por qué la relación grasa:proteína en la dieta de los ancestros del perro era mayor que en la de los ancestros del gato. El consumo de grasa también permite la conservación de proteína en un entorno con gran variabilidad en la disponibilidad de presas.
Por selección natural, los animales han desarrollado la habilidad de balancear su consumo de macronutrientes (proteína, grasa y carbohidratos) a través de la elección y combinación de ingredientes en proporciones adecuadas, lo cual se traduce en mejores tasas de crecimiento, fecundidad, longevidad, reproducción y menor riesgo de depredación. Por esta razón, las perras y los perros priorizan la proteína y la grasa en sus dietas sobre los carbohidratos.
La mayor incorporación de carbohidratos en las dietas seleccionadas por perros frente a lobos puede deberse a la alimentación con restos humanos: aquellos lobos con mutaciones en genes que les permitían digerir y aprovechar estos desechos sobrevivieron y, con el tiempo, fijaron estas características en el resto de la población, dando lugar a las modificaciones presentes en los perros actuales: mayor capacidad digestiva y absortiva de carbohidratos en comparación con los lobos.
¿Por qué los perros aún digieren mejor los carbohidratos que los lobos?
En los últimos 40 años, debido a que los perros carecen de rutas metabólicas especializadas como los gatos, su clasificación ha cambiado a omnívoros en varios libros de texto. Sin embargo, algunas adaptaciones típicas de los carnívoros permanecen: limitada capacidad para la síntesis de arginina (aminoácido), incapacidad para sintetizar vitamina D3, ausencia de amilasa salival (la enzima encargada de iniciar la degradación de carbohidratos en la boca) y baja actividad de amilasa pancreática e intestinal. Asimismo, el perro ha conservado varias características metabólicas de los lobos, como la capacidad de reducir la degradación de aminoácidos cuando el aporte de proteína en la dieta es reducido y la capacidad de sintetizar niacina y taurina (14).
Lo que resulta problemático de varias fórmulas comerciales no es la inclusión de carbohidratos, sino el nivel tan elevado en el cual estos se encuentran (situación que solo es recomendada en algunas patologías, como enfermedad renal, hepática o pancreatitis), lo que podría generar estrés metabólico y fisiológico en especies no adaptadas a consumir niveles tan elevados de carbohidratos con alta carga glucémica.
La siguiente tabla compara el aporte de proteína, grasa, carbohidratos y minerales por cada 1000 kilocalorías en cuatro fuentes: la dieta natural del lobo, el requerimiento mínimo de mantenimiento de la NRC, y dos alimentos comerciales, uno seco y uno húmedo:
| Nutriente (por 1000 kcal) | Lobo | NRC mantenimiento | Comercial seco | Comercial húmedo |
|---|---|---|---|---|
| Proteína | 134.5 | 25 | 67 | 72.7 |
| Grasa | 50 | 13.8 | 39 | 50.16 |
| Carbohidratos | 29 | — | 108 | 83.6 |
| Calcio | 2.6 | 1 | 3.17 | 2.17 |
| Fósforo | 2.5 | 0.75 | 2.4 | 2.09 |
| Sodio | 0.5 | 0.2 | 1 | 1.21 |
| Potasio | 2 | 1 | 1.7 | 2 |
| Cobre | 1.3 | 1.5 | ND | ND |
| Zinc | 21.7 | 1.5 | ND | ND |
| Hierro | 181.4 | 7.5 | ND | ND |
La tabla anterior es de utilidad para analizar que los perfiles de minerales ingeridos por lobos son mucho más elevados que lo que propone la NRC, por lo que es contraproducente argumentar que todos los niveles de requerimientos de la NRC están elevados y que, en dietas naturales o ancestrales, el requerimiento sería menor.
Las dietas crudas tienen mayor digestibilidad que las dietas secas (croquetas) o húmedas (enlatadas), son altamente palatables, producen menor volumen de heces con adecuado puntaje en la escala de Bristol y un pH más reducido, lo que se relaciona con mayor producción de ácidos grasos de cadena corta (fuente de energía para las células del colon y control de bacterias patógenas).
Es importante resaltar que una formulación rigurosa debe cumplir con los requerimientos de la NRC y las pautas del Small Animal Nutrition para perros adultos en términos de micronutrientes por cada 1000 kilocalorías, así como con relaciones importantes entre nutrientes, como Calcio:Fósforo y Zinc:Cobre.
¿Por qué una dieta casera es más apropiada?
Las croquetas son elaboradas con una cantidad de carbohidratos muy elevada, 46-74% del total del alimento en base de materia seca, lo cual es importante pues cantidades mayores a 43% de energía metabolizable incrementan y mantienen las concentraciones postprandiales de glucosa.
| Fuente | Carbohidratos en materia seca |
|---|---|
| Dieta natural del lobo | 1.4% |
| Croquetas comerciales | 46-74% |

Los ultraprocesados son productos, no alimentos. Es decir, son preparaciones industriales comestibles elaboradas a partir de sustancias derivadas de otros alimentos. La mayoría de estos productos contiene pocos alimentos enteros o ninguno, y emplea como materia prima ingredientes que ya han sido extensamente procesados antes de incorporarse al producto, el cual pasará por otro procesamiento antes de convertirse en el producto final; de ahí el término ultraprocesado.
El problema de los ultraprocesados
Además, carecen de probióticos, cumplen la mayor parte de sus requerimientos a través de vitaminas y minerales sintéticos, carecen de enzimas y fitonutrientes —pues estos se pierden durante el procesamiento (8)— y cuentan únicamente con 10-12% de humedad. Esto es importante pues, al ingerir un alimento con 67% de humedad, los perros son capaces de cubrir su requerimiento de agua del día, lo cual garantiza una adecuada hidratación y producción de orina (prevención de urolitiasis o cálculos urinarios).
Las vitaminas sintéticas, si bien pueden ayudarnos a cubrir agujeros nutricionales concretos cuando la disponibilidad local de ingredientes está limitada o los gustos del paciente no permiten la adición de ciertos alimentos, son análogos: versiones parecidas a las estructuras presentes en los alimentos (la versión natural), que pueden mostrar solo parte del espectro de actividad biológica de la vitamina original.
Vitaminas sintéticas frente a vitaminas de alimentos completos
Las vitaminas provenientes de alimentos completos, por su estructura fisicoquímica, son más fácilmente absorbidas, transportadas y eliminadas del cuerpo, además de estar asociadas con otros compuestos benéficos como cofactores, minerales y fitonutrientes (nutrientes bioactivos provenientes de plantas), generando sinergia: una acción conjunta que mejora el resultado individual. Por ello, en Altef procuramos cubrir los requerimientos nutricionales con alimentos completos y, solo cuando es necesario, suplementamos con algunos sintéticos para no generar deficiencias nutricionales.
A diferencia de los alimentos secos, en los que las altas temperaturas de procesamiento destruyen muchísimos nutrientes esenciales y no esenciales, en las dietas caseras crudas la mayor parte de los fitonutrientes y de distintos nutracéuticos de las carnes —como CLA (ácido linoleico conjugado), L-carnitina, carnosina, glutationa, anserina, taurina, ubiquinona, ácido lipoico y coenzima Q-10, entre otros— permanecen activos.
Un buen ejemplo es la vitamina C: su forma sintética replica únicamente el anillo de ácido ascórbico, sin los cofactores ni los bioflavonoides que acompañan a la vitamina en su forma natural.
Micotoxinas y pesticidas en los ultraprocesados
Los alimentos ultraprocesados emplean varios aditivos, como colorantes, saborizantes, palatabilizantes, preservantes químicos, antimicrobianos, estabilizantes y humectantes. Se ha estimado que en Estados Unidos el 50% de las calorías que consumen las personas provienen de alimentos ultraprocesados, mientras que en el caso de las mascotas esta cifra llega hasta 85%.
Debido al alto contenido de carbohidratos, los alimentos secos comerciales son muy susceptibles a la contaminación por micotoxinas, especialmente aflatoxinas (con efecto hepatotóxico y cancerígeno, que ha causado varias intoxicaciones en perros), ocratoxinas (que causan daño renal, cáncer e inmunosupresión) y las toxinas de Fusarium (tricotecenos, zearalenona y fumonisinas, causantes de vómitos, problemas gastrointestinales e inmunosupresión).
Aunque ha habido reportes de muertes de perros adultos y cachorros con dosis de 6.8-46 µg/kg de ocratoxina y aflatoxina, respectivamente, las regulaciones mundiales acerca del contenido permitido en alimentos se enfocan en cantidades máximas basadas en animales de granja. Al menos 50 países regulan el contenido de aflatoxinas (10-50 µg/kg) y solo 9 (6 de ellos en Europa) tienen regulaciones para ocratoxinas. Los niveles permitidos en las regulaciones no representan el límite seguro para perros y gatos.
El consumo de alimentos secos incrementa la ingesta de pesticidas carcinogénicos, llegando a ser de 4 a 12 veces mayor por kilo de peso en perras y perros que en personas.
La siguiente tabla compara la distribución de macronutrientes por aporte calórico entre las croquetas y la dieta cruda:
| Nutriente | Croquetas | Dieta cruda |
|---|---|---|
| Proteína | 20% | 49% |
| Grasa | 30% | 44% |
| Carbohidrato | 50% | 7% |
| Agua | 10% | 70% |
Un paralelismo con la nutrición humana
La idea de que las dietas naturales para perros se ajustan mejor a las características fisiológicas y metabólicas de la especie es comparable al paradigma de que la dieta paleolítica se adapta mejor a las necesidades de las personas actuales.
Sin embargo, el cambio desde dietas paleolíticas a la nutrición actual de las personas ocurrió demasiado rápido como para permitir una adecuada adaptación genética, lo que resulta en varias de las llamadas «enfermedades de la civilización», como diabetes, obesidad y enfermedades dentales. Además, el perfil nutricional de la dieta paleolítica representa el estándar para la nutrición humana moderna y el modelo de dieta adecuado para la prevención de las enfermedades mencionadas.
Hasta qué punto el perfil nutricional de los lobos resulta óptimo para los perros, o de qué manera el consumo de alimentos de alta carga glucémica impacta la longevidad y la salud, todavía son preguntas importantes por responder.
Inflamación intestinal y salud a largo plazo
Consumir alimentos inapropiados para las especies genera inflamación intestinal, lo que incrementa la permeabilidad y diversas patologías crónicas asociadas al «síndrome de intestino permeable», como diabetes tipo I, artrosis, trastornos comportamentales, reacciones adversas a alimentos, síndrome de intestino irritable, enfermedad inflamatoria intestinal crónica, enterocolitis infecciosa, problemas de piel, otitis, patologías cardiacas, enfermedad renal y hepática, fallas en la respuesta inmune y cáncer. Por otro lado, una dieta adecuada es capaz de influenciar y controlar positivamente la expresión genética.
Por ello quiero felicitarte por elegir esta alimentación para tu perra o perro. Tu compañera o compañero está dando un gran paso hacia una vida más sana y longeva.

Bibliografía
Los números entre paréntesis a lo largo del artículo, como (8) y (14), corresponden a las referencias científicas citadas por la autora en el material original de este artículo. La lista completa de esas referencias no se conservó en la fuente disponible para esta actualización; queda pendiente solicitarla a la autora para publicarla junto al artículo.
Sobre la autora
MV. Dip. Cert. Lucy Matricardi Ortiz. Médica veterinaria por la Universidad de San Carlos, con tres premios a la excelencia académica. Diplomado en nutrición y alimentación básica y clínica de perros y gatos por la UNAM. Certificación en nutrición canina y felina por la Southern Illinois University. Profesional canina certificada en formulación por la Academy of Companion Animal Nutrition.
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